Desventuras chinas. Conductores inverosímiles, regateos sorpresa y “cómodos” trayectos en tren

 

Hay dos aspectos por los que merece la pena viajar a China, por un lado, están las cosas que ves en un país con miles de años de historia y parajes naturales espectaculares (la Gran Muralla, el Ejército de terracota, paisajes de la película Avatar en Zhangjiajie…), y por otro las cosas que vives (el choque cultural, ver cómo funcionan las cosas allí…).

En esta entrada voy a relatar 3 de esas vivencias.

China
La gran muralla, parte imprescindible de la visita a China. Pero en China hay mucho más que vivir…

Conductor de primera (acelera, acelera)

Muchas cosas se consiguen hablando con gente local, para eso vienen muy bien unas amigas con nivel 5 y 6 de chino (el máximo es 6). En este caso conseguimos un conductor para ir de Shangri-la (la puerta del Tíbet) a Meili Shan (una montaña sagrada en las estribaciones del Himalaya). Después de negociar el precio (siempre hay que negociar, ¡qué cansinos son!) aceptamos y a la mañana siguiente nos montamos en su coche para hacer el trayecto de 190Km.

Nada más arrancar vimos que algo no iba bien: el coche se calaba demasiado, el conductor iba muy pegado al volante… Al llegar a la primera cuesta (de una ruta llena de puertos de montaña) se pone a 20km/h y ¡¡casi se le cala!! Cambia de 2ª a 3ª yendo a 20, sale en algún cruce sin mirar y con coches viniendo, no sabe poner las cortas, adelanta en cualquier sitio (imaginaos adelantar a 20km/h a un camión que iría a 15km/h en una curva cerrada sin ninguna visibilidad ¡la de rato que se pega adelantando!).

China
Parada para hacer fotos en el sitio “más bonito” de la ruta. En realidad se nos terminaba la gasolina y el conductor se fue a buscar a alguien que nos diese un par de botellas de plástico con combustible… literal.

Por suerte en China es muy común este tipo de adelantamiento (con tal de que pites para que los demás sepan que estás ahí) y la gente suele ir despacio. Después de unas horas y de haber parado a comer llega un momento que nos falta gasolina, ¿que si hay gasolineras cerca? Eso sería demasiado fácil en China. Paramos en un pueblito y el conductor negocia con unos desconocidos para que le den unas botellas de agua llenas de gasolina, pero eso sí, cuando terminen de comer y a cambio al día siguiente a la vuelta pararemos allí a comer.

Siempre haciendo tratos los chinos.

Resultado final de la ida: 8h de viaje para 190km (parando a comer y a buscar gasolina). Al día siguiente vuelta por el mismo camino y ¡sorpresa! Iba a 40km/h, parece que de un día a otro aprendió algo y solo tardamos 5h en hacer lo mismo.

En definitiva, este fue uno de esos casos en los que el trayecto es la mejor parte, lo más divertido e interesante. También creemos que le habían dado el carnet “ayer” y este era su primer viaje largo (o quizá su primer viaje en general, jejeje).

China
Meili Xue Shan, la montaña sagrada que fue nuestro destino final.

Bus pirata en Sichuan

¿Necesitas ir de una ciudad a otra en China? Siempre habrá alguien dispuesto a llevarte por un precio o habrá alguien que te capte y te ofrezca el viaje. Eso nos pasó en Emeishan, una montaña llena de monasterios budistas y con un buda dorado gigante en la cima.

Unos chinos dicen el nombre de la ciudad a la que quieres ir (Chengdu), te paras y ya están haciendo llamadas para organizarlo. Te montas en una furgoneta con 10 personas más pero sólo para recorrer 500 metros hasta donde hay un autobús lleno ya de gente parado en medio de la calle esperándote. Fijamos el precio y condiciones, más barato y fácil que el tren que queríamos coger ¡porque además nos llevan hasta nuestro hostal a por nuestra mochila!

A los chinos lo mismo les da parar un autobús para esperar gente en cualquier lado, además nadie se queja porque están acostumbrados a que los buses paren en cualquier lado para cualquier cosa. Hay que tomárselo con filosofía.

China
Buscando inspiración bajo el buda dorado de la cima de Emeishan.

“Cómodo” viaje de 14h en tren

Todo empezó con un: “Uy, se nos olvidó ayer comprar los billetes”. Única opción posible: billete sin asiento para un trayecto nocturno de 14h. “Bueno, quizá no está tan mal”, pensamos.

En un primer momento pensamos que quizá quedaba algún asiento libre o que podríamos ir al vagón cafetería y sentarnos allí a pasar la noche… Ingenuos. La realidad fue que una marabunta de gente iba a ir de pie (o sentarse donde pudiese) en nuestro vagón e iba a hacer impracticable el camino hacia cualquier sitio del tren. Quedamos atrapados en el hueco donde está el baño. En ese momento no lo sabíamos, pero más tarde no nos quisimos mover para no perder nuestro “privilegiado” sitio.

Por cierto, toda la gente del vagón utilizó el baño en ese viaje, algunos varias veces, y no para mear…

China
Nuestro pequeño rinconcito. Mi compañera de viaje se tenía que meter entre la caja de cartón, el campesino chino y yo mismo.

Las primeras horas fueron de risas por la situación, de jugar a las cartas y de cenar, así que pasaron rápido. Las siguientes fueron de intentar dormir con dolor de culo, de cuello, de todo; gente viniendo al baño… Las últimas horas fueron ya de pie y de empezar a desesperarse, pero como sólo fueron 14h se pasó pronto. De hecho, conocimos un caso de 37h sin asiento… ¡2 noches! Eso sí es duro.

China
Ejercito de terracota que pudimos ver en Xi´an al terminar nuestra pequeña odisea.

En definitiva, solo por las experiencias vividas en China ya merece la pena este viaje, aunque ayuda mucho saber chino para meterte en buenos berenjenales. Si a esto le añades toda la historia y naturaleza del país este viaje se convierte en ¡imprescindible!

¿Y tú? ¿Has tenido alguna aventura similar en los transportes de algún país como China?

En próximos capítulos

-China en obras: lo mismo en la cima de Emeishan al lado del buda dorado, que en la entrada al parque nacional de Zhangjiajie (Avatar) que en el trekking del salto del tigre.

-Como convertir en decepcionante algo en principio espectacular: ejercito de terracota tras tren de 14h sin asiento, Beijing en bici sin agua a 35 grados tras 2 noches sin dormir.

-Como renombrar tus ciudades y lugares con nombres famosos y quedarte tan ancho: Zhangjiajie-Avatar, Zhongdian-Shangri-la, Qiaotou-Tiger Leaping Gorge

-Como una ciudad China puede ser tan NO china: Hong Kong

-Guía para escapar de la muchedumbre y ver la Gran muralla en soledad.

-Comida en excursión: olvídate de los bocatas y prepárate para las patas de gallina.

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1 comentario en “Desventuras chinas. Conductores inverosímiles, regateos sorpresa y “cómodos” trayectos en tren

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