Qué comer (y beber) en los Países Bálticos

Ya os introduje en este viaje por los Países Bálticos en el itinerario que seguimos y que podéis visitar aquí.

Vamos a continuar con la aventura gastronómica que casi nos convierte en bolas con patas. Y es que la comida en los Países Bálticos sana, sana, lo que se dice sana, no es. En invierno prepárate para sopas bien cargadas de carne y grasa, productos rebozados en manteca y patatas y más patatas. Eso sí, para el frío esta dieta viene que ni pintada. ¡Vamos a ello!

El plato típico lituano: el cepelinai

Cepelinai o Didžkukuliai (a ver quién es el guapo que pronuncia eso correctamente) es el plato tradicional de Lituania. Es una especie de empanadilla hecha con puré de patata y rellena de carne picada. Al parecer suele ir acompañado con queso y setas, aunque a mí me lo sirvieron sólo con carne.

Me sirvieron dos salsas, una nata agria y trocitos de bacon, ¡como si no fuese suficiente el resto del plato! Como veis es un plato altamente contundente no apto para estómagos sensibles.

Ah sí, recibe ese nombre —Cepelinai— porque toma la forma de los Zeppelin.

Saltibarščiai: la sopa rosa

También conocido como “borsch” se trata de una sopa de verduras, sobre todo remolacha, de ahí que tenga ese color rojo o rosa característico.

Este tipo de sopas son muy típicas en todo el Este europeo, siendo una influencia de la comida eslava y rusa. Así que este plato lo vais a encontrar en cualquiera de los tres países bálticos, pero también fuera de ellos, como en Polonia, Ucrania o incluso Alemania.

Nosotros probamos las dos variantes: el caliente y el frío. La “sopa rosa” caliente tiene todo tipo de verduras además de la remolacha, pero sobre todo col, berza, zanahoria, cebolla… y va acompañada de carne (pollo, cerdo o ternera).

La sopa fría también tiene como ingrediente estrella la remolacha y a diferencia de la sopa caliente no lleva carne y las verduras se reducen a cebolla y la propia remolacha. Para darle una tonalidad más rosada suele llevar yogur.

Suele venir acompañada de crema agria que se echa posteriormente.

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Adam made #saltibarsciai (Lithuanian cold soup)

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Bulviniai blynai o tortitas de patata

Mezcla patatas, huevos, cebolla, levadura, sal y pimienta. Reboza bien tu tortita en harina y pásala por la sartén. Ahí tienes tus bulviniai blynai. Es muy típico de restaurantes de comida lituana y además es un plato muy barato. Lo mejor de todo es que es tan contundente que con esto ya desayunas, comes y cenas.

Vale, igual he exagerado, pero te recomiendo que te lo pienses dos veces antes de pedir un segundo plato. Además en los restaurantes en los que estuvimos no se cortaban un pelo con las raciones.

En fin, un básico de la comida lituana que también puedes encontrar en otros países de Europa del Este.

Pescados marinados, un top de los Países Bálticos

La verdad es que durante el viaje apenas probamos el pescado. En general casi todos los platos son cárnicos y el pescado que tienen es ahumado, en escabeche o marinado. Pero en uno de los restaurantes donde paramos en la isla de Saaremaa se nos antojó pedir un plato para compartir que consistía en canapés de arenques con pepinillo y cebolleta. ¡Buenísimo!

Eso sí, el precio de estos platos era con diferencia mucho más elevado. Pero merece la pena probarlo, ¡aunque sea en pequeños bocaditos!

Frikadeles o las albóndigas de tu madre de toda la vida (pero en sopa)

Este plato es típico de Letonia. En Riga comimos en el restaurante Lido, famoso en el lugar por servir platos tradicionales de la comida letona con un sistema de bufé.

Los frikadeles son albóndigas como las que conocemos de toda la vida servidas en una sopa con zanahoria y patatas. A mí la pinta que tiene no me llama demasiado, eh…

Kibinai, el plato tradicional de la ciudad de Trakai

Cuando visitamos la ciudad de Trakai —Lituania— no sabíamos que este era el plato típico. ¿Qué es? Una empanadilla cuya masa está compuesta por harina, mantequilla, huevos, crema agria y sal.

El relleno es carne de cordero, cebolla, sal y pimienta. A mí la carne en general no me gusta, pero pedí uno para probarlo y me gustó. Tal vez me resultó un poco seco, pero lo acompañé con una sopa caliente y listo.

Si hacéis un viaje por los Países Bálticos, Trakai y su castillo no os lo podéis perder, ¡y su plato típico tampoco!

Piragi, el plato más típico de Letonia

Se trata de un bollo con forma de media luna que normalmente está relleno de tiras de bacon y cebolla. En realidad, más que un plato principal en una comida o cena, se trataría de un tentempié típico de Letonia. De hecho, es más normal encontrarlos en pastelerías o panaderías que en restaurantes.

En nuestro caso no probados los Piragi y, de hecho, no vimos en ningún sitio que los vendieran como algo tradicional, a pesar de la fama que tienen. La próxima vez que vuelva a los Países Bálticos, ¡los probaré sin duda!

Y seguimos con las sopas… pero esta vez, de alce

Donde fueres, haz lo que vieres. Eso también se puede aplicar a la comida, así que… Donde fueres, come lo que vieres.

En la plaza del Ayuntamiento de Tallinn se encuentra un establecimiento que puede pasar inadvertido —fui en marzo, igual en temporada alta tiene neones por doquier— donde puedes aliviar el frío y el cansancio sentándote en una taberna medieval.

Allí puedes tomarte una sopa de alce bien calentita del mismísimo cuenco y si te quedas con hambre, pinchar un pepinillo con un pincho directamente del barril o comer carne de alce a mordiscos.

¿Mola, no? Pues sí, y por un módico precio, que lo hace aún más interesante.

Y por último, un poco de licor para quitar el frío, el catarro, la indigestión…

El último día llegamos a Riga. Yo estaba con una afonía importante, uno de mis compañeros de viaje con dolor de estómago y el resto con un cansancio considerable.

El frío, la conducción por carreteras letonas —están locos estos letones— y en general, dormir poco y mal, ya habían hecho mella. A la llegada a nuestro último hostel nos ofrecieron un chupito de un licor típico de Riga, el Bálsamo Negro de Riga.

Se trata de un mejunje de hierbas en vodka puro que supera el 40% de alcohol. Creo que nos debieron ver mala cara, porque nos convenció a los tres al decir que este licor se vendía en farmacias y que servía para curar problemas digestivos y resfriados. No sé si fue el licor, pero al día siguiente nos encontrábamos mucho mejor.

Y hasta aquí la dieta sana de los Países Bálticos.

¿Conocéis alguno de estos platos? ¿Cuál os ha dado más envidia? ¿Y el que menos? ¿Conocéis alguno más que pueda añadir a la lista?

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