15 cosas que hacer en Klaipeda en un día

Esta pequeña ciudad del oeste de Lituania fue una importante ciudad portuaria llamada Memel, que pertenecía a la Lituania Menor o el este de Prusia. Esta región incluía Kaliningrado y Klaipeda.

Pese a los daños que sufrió durante la Segunda Guerra Mundial y a la reconversión industrial sufrida en época soviética es una ciudad que merece la pena visitar.

No te tomará más que unas horas pasear por su centro histórico adoquinado, callejear para ir descubriendo la multitud de esculturas curiosas que esconde…

¿Empezamos?

Plaza del teatro

Es la plaza más famosa de Klaipeda.

Allá por el siglo XVII esta plaza estaba anegada de agua y hacía la función de foso del castillo, que se puede observar en la lejanía.

En el teatro se llevaron a cabo multitud de obras de renombre, participando músicos como Wagner. Hoy en día la plaza está presidida por la escultura homenaje a Simon Dach, poeta nacido en la antigua Memel y que escribió numerosos poemas —sobre todo en Alemania—. La estatua “Ännchen de Tharau” representa a la protagonista de uno de esos poemas.

Calle Aukstoji

Avanzando por la calle Aukstoji llegarás hasta el almacén con entramado más antiguo y grande de la ciudad. Este almacén se usaba para almacenar semillas de lino antes de su comercialización y exportación.

La influencia alemana es evidente pues la mayor parte de los edificios del siglo XIX fueron construidos con la técnica del entramado o “fachwerk”. Si avanzas un poco más por la calle podrás encontrarte con más casas con esta peculiaridad. ¿No son super bonitas? ¡A mí me encanta este tipo de arquitectura!

Lituania
Típica casa que puedes encontrar paseando por el centro de Klaipeda

Calle Didzioji Vandens

Esta calle literalmente significa “gran agua”. Este  nombre tiene su origen cuando por la calle pasaba un ramal del río Dane; pero con la expansión de la ciudad a partir del siglo XVII este ramal fue cortado y se rellenó para convertirlo en calle.

Si paseas por esta calle podrás encontrar el Museo de Historia de Lituania Menor, ubicado en una casa construida en 1774. Frente al museo también puedes encontrar la antigua casa de correos.

Klaipeda

Centro cultural y étnico de Klaipeda

Puedes llegar a este lugar a través de la calle Darzu o por Baznyciu. Estas calles dan acceso al patio trasero del complejo de las casas con entramados de las que he hablado anteriormente. En estos edificios puedes ver cómo se llevan a cabo objetos de madera, de cerámica, textil o pintura.

Nosotros no entramos porque había que pagar y no lo vimos tan interesante como la arquitectura exterior. La verdad es que está en un enclave muy bonito, no te lo pierdas. 

Klaipeda

Ecultura “Slibinas”

Paseando por la calle Vežėjų, antes de llegar a la calle Turgaus, detente a observar una escultura de un dragón. Esta escultura explica el origen del nombre de Klaipeda. Se viene leyenda al canto:

Cuenta la leyenda que dos hermanos se encontraban buscando un lugar óptimo para fundar una nueva ciudad —cualquier parecido con la fundación de Roma es pura coincidencia—. Decidieron separarse, así que un hermano optó por el camino que seguía al río y el otro optó por adentrarse en las marismas. Este último acabó falleciendo al hundirse en las marismas. Cuando el otro hermano encontró el cuerpo se percató que a su lado había una huellas enorme y decidió fundar en ese lugar la ciudad, como homenaje a la muerte horrible de su hermano.

Y ahora viene lo bueno: klaiki significa miserable, horrible; peda, como habréis adivinado, es pie o huella. Klaipeda es, literalmente, ¡pie horrible!

El escultor quiso simbolizar esta leyenda con la huella que, cuando llueve, se colma del agua que cae por las fauces del dragón.

Klaipeda

Calle Turgaus

En esta calle puedes aprovechar para reposar un poco los pies y sentarte en alguna cafetería. También puedes encontrar la oficina de turismo, bancos, tiendas de souvenirs… y un poco más adelante, la iglesia luterana de San Juan, destruida durante la Segunda Guerra Mundial.

Klaipeda

John’s Hill

Ahora toca caminar un rato hasta llegar a esta colina. Cuando fuimos nosotros esta zona estaba en obras y bastante embarrada, así que intenta llevar calzado apto.

Como ya sabes, Klaipeda es un puerto  marítimo y como tal, debía estar defendido de posibles ataques. Así que durante el siglo XVII las fortificaciones de este tipo —holandesas— abundan en la ciudad aprovechando elevaciones de más de cuatro metros de altura. Luego se cavaban fosos que rodeaban estas fortificaciones con agua, aunque nosotros lo encontramos congelado.

Hoy en día es un lugar de paseo, un parque donde pasar la tarde, así que si tienes tiempo da un paseo rodeando esta colina y vuelve por el paseo que linda al río Dane.

Klaipeda

“Meridianas”

En esta calle encontrarás el buque “Meridianas”. Este barco se construyó en Finlandia y fue una contribución para la URSS tras la Segunda Guerra Mundial. No tiene mucho más misterio, aunque por la noche es bonito verlo porque se ilumina.

En 2014 fue restaurado y convertido en restaurante.

Klaipeda

“Chimney sweep”

Y aquí comienza la locura de las esculturas de Klaipeda.

No te diré dónde se encuentra esta escultura, solamente te diré que igual debes alzar ligeramente la cabeza. Este deshollinador dicen que trae la felicidad, así que no te lo pienses mucho y busca el botón de su traje en la pared de una casa y tócalo, ¡te traerá suerte! —o eso dicen…—.

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“The pot full of money”

No muy lejos de allí está la siguiente parada escultórica. ¡No te la pierdas!

El primer banco de la ciudad se encuentra en la calle Tiltu. Muy cerca de allí encontrarás ese tarro lleno de monedas que oye, igual también trae algo de suerte…

Lituania
La ciudad de Klaipeda está plagada de miniaturas como esta

“Cat with the face of a gentleman” y “Mouse”

Para encontrar estas esculturas debes seguir caminando por el paseo y entrar por la calle Pasiuntinių.

En esta zona se encuentran dos curiosas esculturas, la primera de un gato al que debes acariciar la cola y pedir un deseo; la segunda, más cuqui, es la de un ratoncito que, como no puede ser de otra manera, también es mágico. Prueba a decirle al oído “Convierte tus ideas en palabras y las palabras se convertirán en magia”.

Klaipeda

Castillo de Klaipeda

Toca caminar otro ratito atravesando toda la ciudad hasta llegar al castillo. Este castillo tiene su origen en el siglo XVII sobre una fortaleza del siglo XIII, allá cuando Klaipeda era Memel y pertenecía a Prusia y no a Lituania. Cuando nosotros fuimos apenas quedaban restos del castillo, además había algún tipo de concierto o festival y no vimos mucho.

Si tienes la suerte de ir en verano, el 1 de agosto celebran un festival medieval.

Puerto antiguo

Una de las cosas que más me gusta de las ciudades portuarias es, precisamente, sus puertos.

Caminando por el dique llegarás a un puente giratorio que se construyó en 1855 y que sigue utilizándose hoy en día. Pasando el puente, y si vas de noche no te asustes, se encuentra otra escultura a la que han llamado “Juodasis Vaiduoklis” y de la que te hablo un poco más abajo.

Además de la escultura puedes visitar los antiguos astilleros del siglo XIX. Estos edificios hoy forman parte del patrimonio industrial del puerto y la verdad es que puedes hacerte una idea de cómo era aquello en esos años.

Nosotros aprovechamos a pasear —bajo aguanieve, todo sea dicho— por el puerto, y las luces nocturnas reflejadas en el agua hicieron del momento algo muy especial, aunque nos estuviésemos congelando por momentos.

Klaipeda

Escultura “Juodasis Vaiduoklis”

Pasando el puente, y si vas de noche no te asustes, se encuentra otra escultura a la que han llamado “Juodasis Vaiduoklis” que en Español significa “el fantasma negro”.

Y aquí llega la leyenda: allá por 1530 uno de los guardianes del castillo de Klaipeda se encontraba paseando por el muelle cuando, de pronto, un horrible fantasma se le apareció. Este levantó su farol y le dijo al guardián que la ciudad iba a sufrir carencias de trigo y madera, y sin más preámbulo, se desvaneció.

Creo que en esta ciudad se les ha ido de las manos el tema de las esculturas…

Istmo de Curlandia

Si has llegado hasta Klaipeda seguramente tienes previsto pasar al Istmo de Curlandia y visitarlo bien en coche o bien caminando. Para ello debes ir hasta el puerto nuevo desde donde salen diariamente ferries que te acercarán en cinco minutos hasta el istmo. 

¡Y esto es todo! 15 opciones que te no te llevarán más de un día para visitar una ciudad con mucha influencia alemana y que te sorprenderá.

¿Conocías Klaipeda? ¿Te gustó lo que viste? ¿Has echa en falta alguna cosa que a ti te encantó? ¡Cuéntamelo todo en los comentarios! Estaré encantada de responderte 🙂

 

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