Qué ver en Budapest en una semana

Seguramente si tienes planeado hacer un viaje por Europa o quieres hacer un Interrail, Budapest sea uno de los destinos que tienes marcados en el mapa. Esta ciudad es una de las más visitadas en la tríada “Praga – Viena – Budapest” y la verdad es que no le faltan razones.

He visitado Budapest en dos ocasiones: una en el 2012 con Interrail en grupo,  y otra en 2016 con mi compañero. Suelen decir que si visitas dos veces un lugar que te ha gustado anteriormente, es posible que te defraude la segunda vez. A mí eso no me pasó y dudo mucho que esa circunstancia se pueda dar con Budapest.

Budapest es la capital de Hungría. Su historia se remonta a los romanos pero sin duda su reconocimiento como ciudad histórica viene dada por su condición de ciudad imperial con el Imperio Austrohúngaro. Durante la Segunda Guerra Mundial se vio seriamente dañada por ambos bandos, y tuvo que ser reconstruida en los años posteriores. Aún hoy en día podemos ser testigos de esos daños en algunos de sus edificios residenciales.

Visitar Budapest durante siete días es suficiente para conocer la ciudad y visitar los lugares más importantes. En esta pequeña guía voy a enseñarte los lugares más importantes y turísticos, pero si quieres ir a Budapest y no tienes mucho dinero, sigue leyendo. ¡Encontrarás un regalo al final del artículo!

Antes de nada… ¿merece la pena la Budapest Card?

No. Nosotros la compramos pensando que al final nos iba a salir rentable, pero sinceramente, si tu plan no incluye museos todos los días, es mejor que no la compres. Al final nos dio la sensación de que teníamos que ir a museos para poder sacarle partido. Eso sí, incluye un pase al balneario Lukács y eso puede ser interesante. También incluye transporte gratuito pero si hace bueno y tu alojamiento está en el centro, al final la usarás por usar.

Bastión de los pescadores

El primer día de nuestro viaje lo dedicamos a visitar Buda. Para aclarar, Budapest fue tal a partir de la reunificación de Buda y Pest en 1873, dos ciudades separadas por el Danubio.

Nuestra primera parada fue el Bastión de los pescadores. Se llama así porque en este lugar un grupo de pescadores defendió la ciudad de un ataque en época medieval. La construcción actual no tiene ninguna función especial y a día de hoy sirve para que los turistas hagamos nuestras fotos. Desde allí se obtienen muy buenas vistas del Parlamento y del resto de la ciudad.

La edificación es de estilo neo gótico construida a finales del siglo XIX. Cada una de las siete torres que se construyeron representan a las siete tribus magyares que se asentaron en el territorio.

La entrada es gratuita y como te digo, no tiene otra función. La subida hasta el Bastión, si lo haces caminando, es algo empinada, pero merece la pena.

Budapest
Vista de las siete torres que simbolizan las siete tribus magyares que fundaron Hungría.

Paseo por Buda

Una de las cosas que no recordaba es lo bonito que es el Distrito I. Este se corresponde con el barrio de Buda o la parte antigua de la ciudad. Si subes hasta el Bastión sólo tienes que adentrarte en las calles aledañas y pasear por las calles empedradas entre casitas pequeñas de colores.

Nosotros aprovechamos para comprar algo de comer por allí (los precios y los restaurantes en esa zona no nos llamaron demasiado la atención). Nos sentamos en unos bancos que hay en la parte trasera de la montaña, con vistas al lado sur de Budapest y descansamos un poquito.

Dentro del recorrido podrás encontrar edificios como la iglesia de Matías, de estilo gótico y neogótico.

Budapest
Calle del barrio de Buda, justo detrás del Bastión de los Pescadores

Castillo de Buda

Si sigues paseando por Buda te encontrarás con el Castillo de Buda, que más que un castillo parece un palacio. Lo reconocerás por la gran cúpula y por ser una reconstrucción del antiguo castillo gótico a un palacio barroco del siglo XVIII. De hecho, fue residencia real durante siglos.

Hoy en día alberga, entre otros, la Galería Nacional húngara y el Museo de Historia de Budapest. Nosotros entramos en la Galería Nacional porque con la Budapest Card nos salía gratis. No merece la pena si no eres un experto en arte húngaro. Así que, si tienes otra cosa mejor que hacer, no entres. Lo más interesante era una exposición de Modigliani que como era temporal no entraba dentro de la gratuidad de la tarjeta, así que nada.

Budapest
Entrada del castillo de Buda. El día se empezó a nublar.

Puente de las cadenas

Cuando terminamos de visitar el castillo de Buda decidimos volver a Pest cruzando a pie el puente de las cadenas. Este puente es el más famoso de Budapest. A su huida de Budapest por la ofensiva soviética, los nazis dinamitaron este y el resto de puentes. Su reconstrucción se terminó hacia 1950.

Es un puente transitado por automóviles y personas, así que no será un paseo idílico, pero merece la pena recorrerlo al menos una vez. Pararte a admirar Buda y Pest a izquierda y derecha y, debajo de ti, el gran Danubio. Te impresionará ver lo ancho que es (y que no es azul).

Budapest
Puente de las cadenas visto desde Pest y al fondo el castillo de Buda

Parlamento

Para entrar en el Parlamento, si vas en temporada alta, tienes que coger la entrada con antelación. Nosotros fuimos el día anterior por la tarde y ya no había más pases. Hacen pases cada media hora con grupos guiados y muy reducidos en diferentes idiomas.

La entrada es bastante cara y NO está incluida en la Budapest Card (otra razón de más para no cogerla). Si perteneces a la Unión Europea esta entrada te cuesta 2000 florines; si no, la entrada asciende a 4000 florines (unos 13€).

Como te digo, la visita es bastante breve y un tanto apresurada. El método que utilizan está pensado para hacer la visita a muchas personas en poco tiempo (y así ganar más dinero). ¿Merece la pena? Pues sí y no. Sí porque el edificio por dentro es muy bonito y no porque se ve tan rápido que no da tiempo a disfrutarlo y admirarlo como se merece. Y aunque se pueden hacer fotos, no te da tiempo ni a enfocar.

Budapest
Posando junto al Parlamento en mi primer viaje a Budapest.

Museo del Terror

El siguiente día lo utilizamos para ir al Museo del Terror que se encuentra en la Avenida Andrássy. Este museo lo había visitado ya la vez anterior y me gustó tanto que no dudé en pagar entrada para visitarlo de nuevo. Merece la pena ir con tiempo para poder leer con tranquilidad toda la información que aparece en cada sala.

Se trata de una revisión nada amable de la ocupación nazi y la ocupación soviética. Así que no vas a encontrar nada que sea amigable con ninguno de los dos regímenes. El edificio fue utilizado por los fascistas durante la ocupación nazi y al final de la visita podrás visitar las celdas que utilizaban como lugares de detención y torturas.

Este museo no está incluido en la Budapest Card pero merece la pena visitarlo. La entrada normal son 2000 florines y la reducida 1000. Los primeros domingos de cada mes la entrada es gratis para los menores de 18 años y su acompañantes y menores de 26 años.

Budapest
Entrada del museo del Terror. Tienen un tanque y un montón de fotografías de aquellos que murieron a causa de la represión nazi y soviética.

Tienes más información aquí: Terror Háza.

Balneario de Lukács

Después de pasar una mañana metidos en el Museo del Terror estábamos muy cansados. Decidimos aprovechar el atardecer para ir al balneario que está incluido en la Budapest Card. Este no es el más famoso de Budapest, de hecho no estaba muy bien puntuado en Trip Advisor, pero a nosotros nos sorprendió gratamente. El lugar está frecuentado por locales y no había muchos turistas, además de nosotros y un par de parejas más que también habían comprado la tarjeta.

El balneario tiene una zona de piscina en el exterior con chorros de todo tipo, incluido zona de jacuzzi. Cuando llegó la noche se iluminó. En el interior tienes una poza de agua fría y dos saunas, una con hierbas aromáticas.

Plaza de los héroes

Para llegar hasta aquí lo mejor que puedes hacer es recorrer toda la Avenida Andrássy. Esta calle es Patrimonio de la Humanidad seguramente por la cantidad de edificios de estilo neoclásico, modernista y ecléctico que te puedes encontrar en su recorrido. Además, es una de esas calles en las que puedes encontrar tiendas de moda de alta costura.

La Plaza de los Héroes alberga dos museos, a la izquierda el Museo de Bellas Artes y a la derecha el Palacio de Arte. Justo en el centro se encuentra otro memorial, que de nuevo, recuerda a las siete tribus magyares que fundaron Hungría. Este monumento también fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial.

Budapest
Los dos haciendo selfie en la Plaza de los Héroes.

Isla Margarita

Este es uno de los secretos mejor guardados de Budapest. Esta pequeña isla del Danubio se encuentra entre Buda y Pest. Es posible acceder a ella a través del puente Margarita.

La entrada al parque es gratis, pero puedes recorrer la isla caminando, en coche eléctrico, en tren turístico o en bici. Nosotros alquilamos una bicicleta y la verdad es que no sale tan barato como lo pintan. La superficie de la isla no es tan inabarcable como para no poder hacerlo caminando.

Dentro puedes encontrar muchos jardines. A nosotros el que más nos gustó fue el jardín japonés, aunque no es japonés como tal, tiene rincones muy bonitos.

Budapest
En el jardín japonés de la Isla Margarita

Balneario Szécheny

Este es el destino más turistico de Budapest después del Parlamento. Se trata del balneario más famoso y más lujoso. La primera vez que fui me gustó muchísimo más que la segunda vez. No sé si fuimos demasiado tarde, pero nos pilló con la mitad de las salas cerradas y no pudimos aprovechar tanto como nos hubiese gustado. Además, el agua de la piscina templada estaba demasiado fría y nos pasamos la mitad del tiempo en la piscina caliente. Al final parecíamos pasas.

Si te has decidido a comprar la Budapest Card debes saber que cuenta con un descuento, pero no está incluido (como ocurre con los Lukacs). La entrada ordinaria en días laborables cuesta 5400 florines y los fines de semana 5600 florines.

Si quieres saber más aquí te dejo su lista de precios: Balneario Széchenyi.

2 comentarios en “Qué ver en Budapest en una semana

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