Qué ver en Wismar y Schwerin

En esta entrada: Ruta por los pueblos de la Liga de Hansa te conté cómo fue el primer viaje que hice a Stralsund, un pueblo que me marcó y que hizo que descubriera una parte de Alemania que no conocía (y que pensaba que no existía, cosas del viajar). Cuando estuve de interrail por Alemania en agosto de 2015 decidí visitar algunas zonas más de ciudades que en su día habían formado la Liga de Hansa y hoy completo esa ruta con dos ciudades más: Wismar y Schwerin. Ese día visité también Rostock, pero la lluvia y una mala experiencia hicieron que me fuese bastante rápido de allí.

Wismar

Antes de nada, vamos a ponernos en situación.

Wismar es una ciudad del estado de Mecklenburg-Pomerania Occidental en Alemania. Ya en el siglo XIII, Wismar junto a Kiel, Rostock, Lubeca y Stralsund formaron parte de la Liga de Hansa con el fin de impulsar el comercio en base al proteccionismo frente a la piratería. Lo cierto es que estas ciudades pronto crecieron y se convirtieron en lugares de gran prosperidad económica. Y si vas a Wismar, podrás apreciar todo ello en sus construcciones y el trazado urbano. Como curiosidad, la ciudad fue bombardeada en múltiples ocasiones durante la Segunda Guerra Mundial. En 1945, con el final del conflicto, pasó a ser ocupada por las fuerzas soviéticas y hasta 1989 fue parte de la RDA. Paseando por Wismar no notarás ni rastro de este periodo porque cuando cayó el muro, las autoridades volvieron a recuperar las tradiciones hanseáticas de su ciudad.

Wismar y Schwerin
La iglesia de San Jorge al fondo tras una callieta de coloridas casas en Wismar

Cómo llegar

Como ya sabes, visité esta zona en tren porque tenía un billete Global Pass y me permitía moverme a cualquier lugar y en cualquier momento. Así que yo llegué a Wismar en tren desde Hamburgo. Los trenes en Alemania son una maravilla y suelen tener conexiones de forma continuada durante todo el día. Además, son muy cómodos y contaminan menos que un coche o un autobús, así que, ya sabes 😉

Qué ver y hacer en Wismar

Busca un mapa

Como siempre digo, antes de empezar a caminar, y si no tienes ya una guía o algo planificado de antemano, corre directamente a la oficina de turismo. A mí me encanta ir a un lugar, coger un mapa y ver en qué tipo de ciudad estoy. Igual te resulta extraño, pero hay cientos de ciudades diferentes en su forma. De todos modos, en esta ciudad no te limites a seguir los puntos; te recomiendo que te adentres por las calles y las recorras al completo para encontrar rinconcitos con mucho encanto.

Wismar y Schwerin
Posando en uno de los canales de Wismar.

Altstadt o centro histórico

Lo primero que hice fue ir a la Plaza del Mercado, donde se encuentra la Wasserkunt Wismar, una fuente que yo no pude ver porque ese día la plaza del Mercado tenía un mercado (cosas de la vida) y había TANTA gente que era imposible pasear. Pero la plaza en sí es una obra de arte por cada una de las fachadas diferentes de sus casas, tanto las típicas de la tradición hanseática con ladrillos y vigas de madera, como las neoclásicas con yesos, estucos y colores llamativos.

Wismar y Schwerin
Así estaba la Plaza. Yo la fuente ni la vi con tanto coche.

Cuando salgas de la Plaza del Mercado sigue mi consejo de arriba y adéntrate por sus calles y pasea. Disfruta de caminar sobre suelo empedrado, levanta la vista y observa esas casitas inclinadas que parecen sostenerse por arte de magia. En algunas zonas encontrarás calles con canales pequeños que hacen de esta ciudad algo más único todavía. De ahí que sea Patrimonio de la Humanidad.

Gótico báltico

Te encontrarás con varias iglesias. A mí la que más me impresionó fue la Marienkirche por su inmensa torre, que además es la única del gótico báltico que se conserva (supongo que por eso de la Segunda Guerra Mundial y los bombardeos indiscriminados). La Nikolaikirche es otro monumental templo de estilo gótico báltico que sobresale por toda la ciudad. Una cosa que me llamó la atención fue precisamente eso. En ciudades tan pequeñas, las iglesias son moles que se ven a kilómetros de distancia. También podéis visitar una iglesia que será la excepción: la Heiligen Geist Kirche, que fue creada en el siglo XIV junto al hospital que se sitúa en el mismo lugar. Por último, también podéis visitar la iglesia de San Jorge.

Wismar y Schwerin
Aquí lucía un poquito el sol. Luego se fue apagando poco a poco…

El puerto

Si lo de las iglesias y la arquitectura no es lo tuyo, puedes seguir caminando hasta el puerto entrando por la Wassertor (puerta del agua). El puerto de Wismar está dentro de una gran bahía en el mar Báltico. Posiblemente esto le daba un carácter más defensivo a la ciudad. Hoy en día todavía existe un astillero y hasta hace poco la industria naval ha sido el motor económico de la ciudad. Pero ahora, con la llegada del turismo a la ciudad, el puerto se ha reconvertido y nos muestra una imagen diferente. En el puerto puedes encontrar restaurantes y cafeterías con terrazas o puestos de comida rápida (pescado, obviamente) para tomar mientras das un paseo al lado del mar.

Wismar y Schwerin
Terrazas de bares y restaurantes del puerto de Wismar.

Schwerin

Schwerin es la capital del mismo estado al que pertenece Wismar. De hecho, se encuentran a muy poquitos kilómetros de distancia. A diferencia de Wismar, esta se encuentra en el interior, a orillas del Lago Schwerin, a unos 80km del mar Báltico.

Cómo llegar

Aquí no os puedo decir nada nuevo. El mismo día que cogí el tren desde Hamburgo para ver Wismar también paré en Schwerin. Es lo bueno que tiene comprar el billete Global Pass de Interrail, que te da muchísima más libertad de movimiento. Aunque yo te esté indicando cómo llegar en tren, con toda seguridad tendrás otras formas de llegar, como en autobús o en coche.

Qué ver y hacer en Schwerin

Los lagos

Una curiosidad de esta ciudad (que es mucho más grande que Wismar) es que tiene más de ocho lagos en su interior. Si vas en tren, nada más salir de la estación te chocarás con el lago Pfaffenteich. Desde allí tendrás unas bonitas vistas de la Catedral y si tienes suerte, podrás hacer fotos con ella reflejada en el agua del lago. Yo tuve el día nublado.

Schwerin
Siento mucho la calidad de la fotografía. Soy consciente de que es una mierda. Este es el lago Pfaffenteich.

Sinceramente, a mí me gustó más Wismar. Te aconsejo que hagas lo mismo y busques un mapa o plano para conocer los principales puntos turísticos y luego vayas paseando tranquilamente  y te vayas encontrando con ellos. En mi opinión, lo mejor de Schwerin es el castillo y sus jardines.

Schwerin
Este es el Castillo de Schwerin, en una foto en la que no se veían las obras XD

El castillo de Schwerin está situado al lado de otro lago en una isla que pertenece a la ciudad. Para acceder a él debes cruzar un puente que conecta ambos terrenos. El castillo tiene antecedentes históricos del siglo XIII pero en realidad, lo que vemos hoy en día, no tiene nada que ver con lo que fue debido a la reforma que se llevó a cabo en el siglo XIX en pleno auge del historicismo.

Horario y precios del castillo de Schwerin

Si quieres visitar el palacio, el horario es el siguiente:

  • Del 14 de abril al 13 de octubre. De martes a domingo. De 10:00 a 18:00 horas.
  • Del 14 de octubre al 13 de abril. De martes a domingo. De 10:00 a 17:00 horas.

Básicamente, los lunes está cerrado y si vas en temporada baja el horario de cierre es a las cinco de la tarde. La entrada ordinaria cuesta 8,50€ e incluye un permiso para hacer fotografías; si eres estudiante o vas en un grupo de diez personas, se reduce a 6,50€.

Los jardines del castillo de Schwerin

Yo no entré en el castillo porque mi presupuesto después de comprar el Global Pass era reducido y durante mi viaje sólo entré en aquellos lugares que de verdad quería visitar.

Los jardines son gratuitos y puedes pasar un buen rato paseando por ellos. La zona que más me gustó fue la que rodea el propio castillo, donde puedes encontrar grutas y cuevas artificiales que tanto gustaban en la época. La pena fue que cada vez se nubló más y un jardín con luz natural se aprecia muchísimo mejor que con el cielo encapotado.

Schwerin
Una parte de los jardines. Al fondo está la cafetería.

El resto de la ciudad me pareció bonita pero no tanto como Wismar o Stralsund, tal vez porque como tal, esta ciudad no perteneció a la Liga de Hansa y en sus fachadas no se puede ver la tradición hanseática. Son construcciones neoclásicas de un gusto mucho más recargado.  Aun así, la catedral es de estilo gótico báltico construida en ladrillo con una gran torre central que culmina en una aguja. Si callejeas por la zona cercana a la catedral, ¡encontrarás casitas de ladrillo y vigas de madera dentro de tanto neclásico!

Schwerin
La catedral y sus alrededores de cuento.

Y así termina mi entrada de hoy. Recuerda, visita la oficina de turismo para hacerte con un plano y recorre estas ciudades de cabo a rabo sin perderte ni un detalle de su arquitectura. Son ciudades pequeñas que se ven en una mañana y que no te dejarán indiferente.

Y tú, ¿has visitado alguna vez Wismar o Schwerin?

¿Te gustaría visitar algún pueblo de la Liga de Hansa

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